Saltar al contenido

DISCRIMINACIÓN, RACISMO Y CLASISMO…

Discriminación, racismo y clasismo

Por: Mónica Fragoso Maldonado

Hay temas en nuestro país que invisibilizamos. Quizá porque no nos gusta sentirnos señalados o simplemente debido a que no queremos aceptar algo que nos causa una profunda incomodidad. Uno de estos temas es sin duda la discriminación, pues los mexicanos referimos que no es un problema de nuestra sociedad que nos afecte profundamente; pero si analizamos minuciosamente el fondo y las aristas relacionadas como el racismo y el clasismo, nos daremos cuenta que nos daña ¡y mucho!.

Para poder abordar mejor el tema concluyamos un concepto de ¿qué es la discriminación?. Según el CONAPRED (El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación) es una práctica cotidiana que consiste en dar un trato desfavorable o desprecio inmerecido a determinada persona o grupo de personas, que a veces no percibimos pero que en algún momento la hemos causado o recibido; las principales formas de discriminación pueden ser por origen étnico o nacional, por sexo, edad, condición social o económica, condición de salud, embarazo, lengua, religión, opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otra diferencia que puede ser motivo de distinción exclusión o restricción de derechos.

Ahora bien, al racismo lo podemos entender como una ideología que defiende la superioridad de una raza frente a los demás y la necesidad de mantenerla aislada o separada del resto de una comunidad o país.

Por último, el clasicismo es una actitud o tendencia de quién define las diferencias de clase, es decir una actitud discriminatoria de una clase social respecto de otras que se consideren inferiores.

Las expresiones discriminatorias que en nuestro país, se dicen con mayor frecuencia son: “se trata de mejorar la raza”, “trabajo como negro para vivir como blanco”, “no tiene la culpa el indio sino el que lo hace compadre”, “vieja el último”, “no seas nena”, “traes el nopal en la cara”, “se fue como las chachas”, “los fifís”, etc.

La discriminación nos daña porque genera odio entre unos y otros miembros de una sola sociedad. Destruye el sentir colectivo. Lo peor de todo es que ninguno de nosotros nacemos discriminando sino que los prejuicios sociales, las creencias limitantes y el odio nos lleva a ello, también nos lastima a nivel individual generando un sentimiento de resentimiento, desolación, injusticia y sentido de no pertenencia, incentivando el resentimiento y el odio a quienes los discriminaron para posteriormente vengarse y generar así un círculo vicioso que no tiene fin.

De aquí que surja la urgencia por hacer consiente esta práctica que en ocasiones la realizamos sin darnos cuenta, para que con ello corrijamos esta forma de actuar que nos lastima y no nos deja avanzar como colectivo, urge sentirnos y formar parte de una sola sociedad que lucha por objetivos y sueños en común, que por cuestiones individuales nos han dividido y no nos dejan ser una sociedad igualitaria.

Categorías

Colaboraciones

callejoninformativo Ver todo

Información, Opinión y Análisis

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: