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BENCHING…

Benching

Por: Mónica Fragoso Maldonado

Nadie puede negar que las nuevas tecnologías han llegado para quedarse. Nos permiten interactuar de forma rápida, sencilla. Para aquellos que les cueste sociabilizar, resultan fáciles para ello, pues no se requiere un gran esfuerzo. Aunque como todo en la vida, esto tiene un lado obscuro, pues en algunas personas se fomentan conductas poco saludables emocionalmente hablando, como el individualismo y el egocentrismo.

Me explico, muchas veces estas maneras de interactuar generan un tipo de violencia psicológica, sutil y muy dañina como el Benching.

El Benching, lo podemos definir como aquella manera de buscar relaciones sin ningún compromiso y sin ningún tipo de responsabilidad. Por ello la persona mantiene parcialmente contacto con otra, comunicándose de forma atemporal, breve y superficialmente, para no generar un tipo de vínculo fuerte, con el único fin de mantener abiertos los canales de comunicación.

El objetivo de esta forma de violencia, es generar una especie de esperanza. El método de actuación es muy similar al que sucede en las adicciones, la interacción con la persona genera en la víctima una sensación de bienestar que va a disminuir y tendería a desaparecer con la falta de contacto conforme pasan los días; sin embargo, de repente llega una nueva comunicación por muy banal y falta de contenido que tenga, con ello despertando de nueva cuenta el deseo de afecto y de la necesidad de lazos afectivos auténticos en la persona que la recibe, sobre todo si se alimenta de elogios.

El perfil de la persona que practica esta conducta es de muy baja autoestima y depende de la aprobación ajena para sentirse bien y sentirse deseado, aunque frecuentemente no conlleva empatía con el otro y también se cree que existe un miedo a quedarse solo y por ello recurre a mantener este tipo de relaciones.

Ahora bien, para salir de esta situación, hay que hacerlo lo más pronto posible, pues entre más alargue el tiempo, va a ser más complicado. El primer paso, es aceptar y asumir que si el contacto prolongado sigue el mismo patrón de comportamiento, sea cual sea el motivo, estamos sufriendo una conducta de violencia psicológica; así que lo mejor, es cortar todo tipo de contacto y quizá al momento de dejarlo. La persona va a mostrar un poco de interés, producto de la necesidad de ser admirado por la víctima, pero después repetirá la misma conducta para mantener enganchado a la víctima, dejando claro qué, si esta persona buscara algo serio, el interés iría en crecimiento y no en decrecimiento.

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