Saltar al contenido

EL PRI DE ALEJANDRO MORENO, RUMBO A LA FRANQUICIA ELECTORAL, SIN LÍMITE NI PUDOR ALGUNO

MANO NEGRA

EL PRI DE ALEJANDRO MORENO, RUMBO A LA FRANQUICIA ELECTORAL, SIN LÍMITE NI PUDOR ALGUNO

 Con su ridícula elección como presidente del PRI por cuatro años más, busca emular a Alberto Anaya, quien acumula 30 años dirigiendo al PT; a los dueños del Partido Verde, Jorge González padre e hijo, que acopian más de 20 años; y a Dante Delgado de MC, quien lleva 9 años al frente de los naranjas
 Representan a partidos franquicia que por décadas han permanecido al lado de quien les garantice el registro, los recursos económicos y las posiciones políticas
 Expresidentes del PRI califican de “farsa y atraco” la reelección de Moreno Cárdenas
 En su toma de protesta Alejandro Moreno escribe su epitafio: “el partido ha perdido terreno, apoyo popular y cargos de representación”

Por Estéfano Escobar

¿ Hacia donde lleva Alejandro Moreno Cárdenas al Partido Revolucionario Institucional , o lo que queda de ese instituto político a la luz de las elecciones del pasado mes de junio, cuyo saldo fue haber obtenido casi el 11 por ciento de los sufragios, y lograr así el cuarto lugar de la votación nacional desde que él lo preside, y contar actualmente con 2 gubernaturas ?

En lo que lleva de su mandato al frente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, ha perdido 12 gubernaturas, y ni qué decir de alcaldías y distritos locales y federales en cada elección en las que el partido lleva candidatos, aprobados, palomeados o mejor dicho, negociados, por el propio Moreno.

Mire si no las elecciones del 2 de junio fueron un desastre en las filas del tricolor: El PRI perdió votos en las 31 entidades para alcanzar la pírrica cantidad de 35 diputados federales, de 300 que conforman ese cuerpo legislativo, y 16 senadores. En la cámara baja el PRI será la quinta fuerza política, y en el senado la cuarta, las posiciones políticas en el Congreso más bajas de toda su historia.

Y ni qué decir de lo ocurrido para los priistas en el Estado de México, en donde Ana Lilia Herrera, presidenta local, los llevó de la mano directo al despeñadero. La furia guinda, borró del mapa político a la extinta marea roja: Morena arrasó en 39 de 40 distritos federales; en 88 de 125 municipios, y tendrá la mayoría en la cámara local, con 36 de 75 diputados, mientras que el PVEM contará con 10; 8 el PT, empatado con el PRI; 7 para el PAN; 4 MC, y 2 para el PRD.

De ahí entonces que esta MANO INQUIETA se pregunta: ¿ de qué va el aferrarse de parte de Alejandro Moreno a permanecer en el partido, luego de haber celebrado una desastrosa Asamblea Nacional que le permitió violar los estatutos para erigirse como candidato a la presidencia de su partido por cuatro años más, y benficiándose con la ominosa cláusula de la reelección por 4 años seguidos, cuando el PRI ha enarbolado la bandera de la NO REELECCIÓN, desde sus orígenes ?, 95 años para ser exactos.

Una respuesta a bote pronto, apunta a que Moreno se embolsará en esta etapa de auto reelección – que seguro será perenne – la nada despreciable cantidad de 500 millones de pesos anuales, por el financiamiento público que viene de los bolsillos de los contribuyentes, sí, es correcto, del suyo y el mío, y además por haberse agandallado las nominaciones a las Cámaras, también será senador de la República, al igual que sus más abyectos e incondicionales aplaudidores, Rubén Moreira, quien repetirá como Coordinador de la exigua bancada de diputados, en tanto que Manuel Añorve coordinará a los senadores tricolores.

Ante su nueva y desastrosa existencia, y ante la imposibilidad real de llegar al poder, en el futuro corto y mediano, el PRI que abandera Alejandro Moreno, con una representación a todas luces limitada, asumirá el papel de acompañar a aquel que tenga una oportunidad real de ganar elecciones trascendentes para el país, a cambio de negociar a costa de cualquier cosa, su registro como partido, recursos económicos y posiciones en las cámaras.

De ahí que esta MANO FUTURISTA revele que el destino de Moreno Cárdenas sea seguir los pasos de Alberto Anaya (y su familia), quien acumula 30 años dirigiendo al Partido del Trabajo; a los dueños del Partido Verde Ecologista de México, Jorge González Torres (fundador) y su hijo Jorge Emilio González Martínez, que juntos suman más de 20 años; y a Dante Delgado de Movimiento Ciudadano, quien lleva 9 años al frente de los naranjas, y seguir con su vida de lujos y despilfarros a costa del erario público.

El analista Ezra Shabot, (El Financiero) realizó un estudio en donde da cuenta de la historia de la creación de los partidos pequeños en México, que fueron forjados desde la misma esfera del poder, como parte de la estrategia de políticos cuyo objetivo era trascender a través de ese instrumento, su temporalidad política.

Así, asegura, el Partido Verde, el del Trabajo, Movimiento Ciudadano antes Convergencia y Nueva Alianza, surgen de la necesidad de políticos dentro del sistema de mantener un espacio de poder, así como su inserción en el presupuesto sexenal. Figuras como el desaparecido Manuel Camacho, o Raúl Salinas, Dante Delgado y Elba Esther Gordillo, hicieron de estos partidos franquicias cuyas marcas fueron haciéndose populares e incluso traspasándose de dueños en función de arreglos económicos poco transparentes. Esta combinación de negocio y poder desvirtuó en gran medida el papel de los partidos pequeños, hasta convertirlos en moneda de cambio sin límite ni pudor alguno.

Los partidos pequeños, puntualiza Ezra Shabot, son instituciones legítimas que representan intereses locales, regionales, o ligados a temas específicos. En México, esto no ha sido así. El viejo modelo corporativo permitió la creación de estos negocios de poder que hoy no tienen razón de ser, por lo que una reducción del dinero público a los partidos en general y a las pequeñas franquicias en particular, se presenta como una condición necesaria para que estas formaciones se presenten ante el electorado sin la protección de los recursos de la sociedad.

El Revolucionario Institucional ya es un partido pequeño, pero seguro a Moreno Cárdenas no le quita el sueño la recomendación del analista; empero el campechano vislumbra en su futuro, muchos años de bonanza sin límite ni pudor alguno.

Fotografías: RRSS, y Portal POLEMÓN

LA UNCIÓN DE ALEJANDRO MORENO, NO FUE PARA ÉL UN PASEO DOMINICAL

Diversas reseñas periodísticas dan cuenta de la unción de Alejandro Moreno, el pasado domingo 11 de agosto, y en las que se reflejan que no fue un paseo dominical para el dirigente toda vez que diversos ex presidentes del tricolor, tildaron el evento como una “farsa y un atraco”.

Excélsior destacó que por primera vez en 95 años el PRI reeligió a un dirigente nacional. Al lograr 97% de los votos (440) en la elección interna priista. Alejandro Moreno se mantendrá como líder nacional del tricolor hasta 2028 lo que expresidentes del partido calificaron como un «atraco».

Moreno sumará nueve años consecutivos al frente de un partido político que sólo ha acumulado derrotas electorales bajo su liderazgo, mientras que Carolina Viggiano se mantendrá como secretaria general.

Al respecto, los expresidentes del PRI Dulce María Sauri, Pedro Joaquín Coldwell y Enrique Ochoa Reza aseguraron, en un comunicado, que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJE) fue la institución que permitió el «atraco» de Moreno Cárdenas al reelegirse por cuatro años más.

«Este domingo se ha consumado la farsa: esta reelección es producto de una Asamblea Nacional ilegal, a partir de una reforma ilegal de los Estatutos y de un proceso de elección ilegal con la que Alejandro Moreno pretende reelegirse
y secuestrar el partido histórico de México”, aseveraron.

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) fue la institución que permitió el “atraco” de Alejandro Moreno Cárdenas al reelegirse por cuatro años más como presidente nacional, aseguraron los expresidentes del PRI, Dulce María Sauri, Pedro Joaquín Coldwell y Enrique Ochoa Reza.

“Este domingo se ha consumado la farsa; esta reelección es producto de una Asamblea Nacional ilegal, a partir de una reforma ilegal de los Estatutos y de un proceso de elección ilegal, con la que Alejandro Moreno pretende secuestrar el partido histórico de México”, destacaron.

Mediante un comunicado de prensa, difundido inmediatamente después de conocerse que Alejandro Moreno Cárdenas obtuvo 440 de los 452 votos posibles del Consejo Político Nacional, los exdirigentes nacionales del PRI reiteraron que la Asamblea Nacional tiene múltiples ilegalidades en cuanto a su ejecución, ya que el Reglamento para su organización no fue aprobado por el Consejo Político Nacional (CPN) como lo establecen el artículo 83 de los estatutos del partido.

Resaltaron que “no hubo información oportuna de los cambios estatutarios que se iban a votar ni acceso amplio a las mesas de discusión para las y los delegados interesados en participar. De hecho, solamente cien personas fueron acreditadas en cada una de las mesas que discutían las reformas. Se trata de una Asamblea rasurada, sólo participan los consejeros nacionales elegidos a modo por esta dirigencia”.

Añadieron que “por primera vez en la historia del Partido Revolucionario Institucional, el dirigente se reelige a puerta cerrada, sin propuestas, ni debate, ni proyecto de futuro y donde la militancia ha estado ausente. El PRI es un partido secuestrado por la ambición personal de Alejandro Moreno, alejado del buen desarrollo institucional del partido.

“El daño jurídico infligido el día de hoy al PRI se podrá reparar cuando el INE y el Tribunal Electoral anulen la Asamblea Nacional ilegal, así como todos los actos derivados de ella, como es la reelección de la dirigencia.
Sin embargo, el daño moral ante la sociedad por los actos ilegales de la actual dirigencia será muy difícil de resarcir”, afirmaron los exdirigentes.
La posibilidad de que el actual dirigente se pueda reelegir en otros dos periodos ordinarios, después de que ya concluyó un ordinario y otro extraordinario, es inconstitucional y antiestatutario por incumplir y violar la regla de paridad en la elección de dirigentes, dado que no permite la alternancia de género, afirmaron.

Así, consideraron “lamentable que el Tribunal Electoral haya sido permisivo ante el atraco, luego de que sólo tres magistrados de la Sala Superior permitieron que la larga cadena de ilegalidades culminara en la reelección
de Alejandro Moreno. Tuvieron la oportunidad de actuar y decidieron no hacerlo”, expresaron.

“Es cuestionable el proyecto en el que la magistrada presidenta, Mónica Soto, remitió al Partido y al Instituto Nacional Electoral (INE) las dos impugnaciones que un grupo de expresidentes nacionales del PRI presentaron a nombre de cientos de militantes en resistencia frente a las ilegalidades.

“La magistrada presidenta Soto optó por no ponerle fecha límite al partido para que resuelva, contrario a la propuesta original del magistrado Reyes Rodríguez Mondragón. La consecuencia era previsible, el PRI no ha resuelto el caso, aplicando un tortuguismo burocrático, mientras cumple
aceleradamente como liebre el proceso ilegal para reelegir a Alejandro Moreno”.

“El Tribunal Electoral debe enmendar su error y resolver en última instancia bajo criterios estrictamente jurídicos que no den lugar a retrasos, ni a sentencias cuestionables por parcialidad o falta de rigor jurídico”, afirmaron Sauri Riancho, Joaquín Coldwell y Ochoa Reza.

“El INE tiene la responsabilidad de evitar que un partido secuestrado por intereses personales no sea una isla autoritaria en el sistema democrático nacional”, sostuvo por su parte Aurelio Nuño.
Excélsior. Leticia Robles. PP y pág. 4. 12, agosto 2024

“UN PRI ALICAÍDO, DESTINADO A LA INTRASCENDENCIA: REFORMA

En una espléndida crónica periodística de Mayolo López en el periódico Reforma acerca de lo ocurrido desde las entrañas del inmueble donde se efectúo la toma de protesta, desvela el patético ambiente de la farsa:

Un auditorio a medio llenar – con una mampara que tapaba la parte superior del inmueble- fue el que permitió a Alejandro Moreno reelegirse como presidente de un PRI alicaído, destinado a la intrascendencia.

«No somos los que quisiéramos, pero somos suficientes”, se defendió Alito en una deslucida ceremonia de toma de protesta para el periodo 2024-2028.
El campechano consumo su reelección con pírricos 440 votos de miembros del Consejo Político Nacional convertido para la ocasión en su intrumento personal; “farsa”, la calificaron los ex presidentes Dulce María Sauri, Enrique Ochoa, y Pedro Joaquín Colwell.

“Votó por mi el 98 por ciento”, presumió Moreno en el epílogo de una jornada que para muchos puede representar el último clavo en el ataúd del Revolucionario Institucional.

Podían haber votado 600 consejeros políticos, pero sólo lo hicieron 448, si se toman en cuenta los ocho condescendientes que votaron por la diputada veracruzana Lorena Piñón, vestida de rojo de los pies a la cabeza. Votarían por Moreno, incondicionales, los coordinadores parlamentarios: el diputado Rubén Moreira y el senador Manuel Añorve, junto con sus compañeros de escaño, el sinaloense Mario Zamora y la zacatecana Claudia Anaya. Hace cuatro años, en la primera elección que ganó, salió avante, en consulta a las bases, con casi 2 millones de votos.

En 2024, tras el sonoro descalabro del 2 de junio, ni siquiera votaron por él 500 consejeros. Un remozado auditorio «Plutarco Elías Calles» fue el escenario para el ungimiento de Moreno, pero en el que brillaron por su ausencia los ex gobernadores y los jerarcas de la CTM, CNOP y CNC. La senadora tlaxcalteca Beatriz Paredes, la de mayor renombre en las filas priistas, dejó solo al dirigente. Las únicas porras que retumbaron fueron las de los cuadros juveniles, los que ocuparon el grueso de las butacas del auditorio.
Ataviado con chamarra roja, Moreno Cárdenas lo primero que dijo en su mensaje fue que había sido ya electo presidente del partido a través de un par de métodos igualmente democráticos.

«Y hay que decirlo para que a algunos que lo quieran olvidar, lo tengan muy presente: Carolina Viggiano y un servidor, obtuvimos cerca de 2 millones de votos en el pasado proceso. Y el dia de hoy, tuvimos el respaldo de más de 97 por ciento de los pristas. Tan democrático un proceso como el otro. «No somos pocos, para que luego nos digan que debíamos llenar dos o tres siIlas», indicó.

Ajeno a los cuestionamientos que en el curso de las últimas semanas han expresado Sauri, Ochoa, Joaquín Coldwell y Manlio Fabio Beltrones, el dirigente defendería el ejercicio: «Este proceso se caracterizó por un desarrollo abierto, transparente, competitivo y en igualdad de circunstancias», reviró.

Con apenas una dosis de autocrítica, reconocería que el partido ha «perdido terreno, apoyo popular y cargos de representación (sólo tiene las gubernaturas de Coahuila y Durango). Pero no podemos ni debemos sucumbir ante el fatalismo».

Lejos del jolgorio y barullo tricolor de otros tiempos, el dirigente se sabía casi solo. No tuvo más remedio que admitirlo. «No somos pocos, para que luego no digan: ‘les hizo falta llenar dos, tres sillas’. Aquí están los que tenemos la responsabilidad y el compromiso de participar en este proceso. No somos los que quisiéramos, pero somos suficientes y somos los que vamos a librar al PRI del letargo y de las ataduras del pasado». Casi sonó a epitafio.
Reforma. PP y Pág.6. 12, agosto 2024


Descubre más desde Callejón Informativo

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

callejoninformativo Ver todo

Información, Opinión y Análisis

Deja un comentario

Descubre más desde Callejón Informativo

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo