Toluca, México a 08 de Diciembre 2018
Sra. Daniela Miruvska Ruiz
En primer orden agradecemos sus comentarios, pues resulta oportuno que presente su postura ante la información que se difundió en este espacio, para el cual son relevantes todas las voces de la sociedad, pues nuestra característica es la pluralidad.
De los comentarios que envía, es claro que niega ser la titular del perfil de Facebook que se le atribuye, tal como lo reconoce es complicado saber con exactitud cuál es el que usted maneja o qué otro es falso, sobre todo porque ninguno está verificado por la empresa representante de la red social, por cierto sin regulación jurídica.
En el texto que amablemente redactó destaca además que no fue destituida de la corona de “Señorita Estado de México” y que por el contrario cumplió a cabalidad con diversas actividades de índole social. Reconozco su derecho a manifestar esta postura, nunca ha sido nuestra posición poner en duda lo que algún actor social considera su verdad, sobre todo porque el periodismo cumple precisamente un rol dentro de la sociedad, no es ni pretende ser autoridad o ministerio público.
No obstante, también es nuestro derecho defender lo publicado en apego a la libertad de expresión que nos ofrece la Carta Magna de este país, que en algunos casos protege además la secrecía de las fuentes, mientras que las reglas del periodismo obligan a consultar precisamente para sustentar cualquier tipo de información.
Aunado a ello es importante subrayar que la columna, editorial u opinión forman parte de los géneros del periodismo, pueden ser subjetivos u objetivos tomando en cuenta que difícilmente todos los mexicanos compartirán las opiniones o análisis de cierto periodista. Es decir, el periodismo abona a la formación de criterios, no es autoridad y tampoco jerarca de la moral.
Obviamente una fuente de información da soporte a la información que se presenta, sin calidad de ministerio público o valor de verdad absoluta.
Como se dijo anteriormente, agradecemos su postura ante lo publicado, mientras que en defensa del rigor periodístico de los comentarios vertidos en este espacio solo queremos aclarar que Joad Alfaro, representante de la empresa “Joad Models”, que se atribuye ser la responsable de organizar el certamen Señorita Estado de México, fue quien dio a conocer su presunta destitución de tal categoría, tal como se dijo en su momento en este espacio.
Fue en Mayo del 2017 cuando en este espacio se dio a conocer que de acuerdo con Joad Alfaro, usted fue destituida el año anterior y que no fue notificada por el jurado porque en realidad el comité organizador tomó tal decisión en razón de que no se firmó por ambas partes el contrato correspondiente para dar por hecho legal el reinado.
En redes sociales circuló además un video donde el organizador dio a conocer esta decisión. Como resultado de lo anterior, fue otra mujer quien compitió en el certamen nacional, quien además entregó la corona a la Señorita Estado de México 2017. En ese momento el organizador reveló las amenazas que sufrió de su parte, además dio a conocer que por tales hechos inició una denuncia de hechos en la Fiscalía General de Justicia.
Hace más de un año que se dio a conocer tal información, se sustentó la fuente de información con lo cual queda claro que no se inventó el contenido de los comentarios, y como se señala en párrafos anteriores, es difícil pretender que el periodismo se convierta en autoridad jurídica, o jerarca de la moralidad para determinar la veracidad de las personas.
En relación a la nueva información sobre las supuestas amenazas, la misma fuente me contactó para externar su preocupación pública, sustentando las mismas con diversas capturas de mensajes que se atribuyen a la cuenta de Facebook donde cotidianamente comparte otro tipo de contenidos propios de la naturaleza de su actividad pública o social.
Ninguna de las cuentas, la falsa o la que usted asegura que es real, están verificadas por Facebook, por lo que periodísticamente no se puede comprobar una u otra, como se ha reiterado es respetable que se deslinde, confiando en el valor de su palabra, pero es eso, su postura, los supuestos afectados podrían defender lo contrario.
En la columna del siete de Diciembre se expresa que en todo caso ese tipo de conductas no son propias de los nuevos tiempos políticos que se viven en el país, entendemos que usted no los comparta y que además manifieste criterios que considera su verdad, mismos que en este momento exponemos en el mismo espacio y misma página, tanto en la web como en redes sociales y serán los ciudadanos quienes formen su propio criterio.
Es importante manifestar que más que una aclaración o precisión en lo descrito en el texto que nos envió por correo electrónico y que además publicó en redes sociales, por cierto sin regulación legal, también podrían entenderse como un acto de posible intimidación, soportada en la calidad de su estado de ánimo, lo que entendemos pero no compartimos.
En este espacio no se realizan actividades periodísticas por encargo, criticas hacia otros actores por fines políticos-electorales y desconocemos a qué tipo de enjuagues se refiera o qué signifique esa palabra en el ejercicio periodístico, tampoco pretendemos generar un debate estéril con usted, simplemente cumplimos al presentar su postura (derecho de réplica) y defender que la información que se ha vertido se soportó en fuentes identificadas, con nombre y apellido, a quienes en todo caso tendría que desmentir, como dice, con el respaldo de sus prestigiados abogados.
Callejón Informativo no tiene ningún problema personal ni interés en desprestigiar a su familia, como lo asegura, el prestigio social se consolida en la cotidianidad no en los medios de comunicación. Cuando se habló sobre su esposo, Carlos Román Marín, también se han tenido sustentos, como en 2017 cuando se señaló que a partir de la disputa de bienes por la demanda de divorcio con su ex esposa, fue ella misma quien documentó cada uno de los mismos, además dio detalles de cuentas bancarias y movimientos financieros. De aquella demanda civil tenemos copia.
Reconocemos su interés por abonar a la formación de criterios en la sociedad, respetamos su postura, la ponemos a consideración de nuestros lectores, quienes finalmente tienen la posibilidad de generar una opinión propia. No omitimos comentarle que en 20 años de ejercicio periodístico, José Alam Chávez Jacobo, el autor de la Columna “Callejón Informativo” ha sorteado todo tipo de intimidaciones y advertencias de poderosos representantes políticos y sociales, pero nunca ha sido condenado en algún juzgado por acreditarse que mintió en la información que ha presentado al público.
Aprovechamos la ocasión para enviarle un cordial saludo.
POSTURA DE SEÑORA DANIELA MIRUVSKA RUIZ
Sr. José Alam Chávez Jacobo
Callejón Informativo
Debería no hacer caso a su publicación como me lo están recomendando los que saben de estos enjuagues, que afortunadamente para la sociedad solo algunos comunicadores ocupan, pero no voy a hacer caso, y voy hacer una única y exclusiva excepción, y solo en esta ocasión.
En relación a su columna del día 7 de diciembre del 2018 denominada como CALLEJON INFORMATIVO permítame yo si dirigirme a usted de forma respetuosa a su persona y decirle que me podría estar causando un daño moral y hasta mal informándome ante la opinión pública, situación que estoy considerando con mis abogados.
Cuando sus comentarios están alejados de la realidad, no tienen fundamentos y obviamente carecen de veracidad, no estoy enterada de absolutamente nada de lo que usted menciona, de ninguna acta donde haya sido notificada, no existe ninguna destitución por el jurado que me eligió señorita Estado de México 2016, que por si no lo sabe es el órgano competente, no existe ningún tipo de acuerdos a que usted se refiere y ninguna firma mía en este sentido en el certamen del año 2016, termine mi reinado llena de satisfacciones y realizando en instituciones privadas y del gobierno en todo el estado actividades sociales y cívicas, la mayoría de las veces en favor de las familias y las mujeres de menos recursos económicos, como consta en mis actividades diarias hasta la fecha, y con la ayuda de diversos sectores de la sociedad mexiquense y de forma personal sin patrocinios ni pidiendo recursos de ningún tipo a absolutamente ninguna persona o institución.
No tengo relación alguna con la actual señorita Estado de México 2108, ni idea tengo de sus actividades ni me debería interesar. También desconozco y no es de mi cuenta de Facebook las conversaciones que indebidamente público en su columna y eso como usted sabe es muy fácil de comprobar como también de falsificar y para eso están las instancias respectivas.
Tampoco estoy enterada de ninguna denuncia en mi contra o de mi esposo, a que usted hace referencia también de forma indebida.
Considero que la fina labor periodística, la responsable labor periodística, debe estar soportada y sustentada antes de ser publicada, es lamentable conducirse de forma contraria a la moral y la ética profesional o hacerlo por discriminación, las llamadas grillas o envidias políticas, por fobias, por instrucciones o peticiones de alguien o algo por el estilo; como veo se acostumbra, atrevernos en lo público o en lo privado a caer en la ligereza irresponsable de hablar mal de personas e insistir en intentar dañar por encargo la imagen de trabajo social o político como otras de sus publicaciones, de mi esposo y ahora de mi persona y que por supuesto no han logrado afectar, ni podrán hacerlo; cuando hay honestidad y fortaleza en los principios y convicciones.
De lo contrario lo único que sucede y para cualquier ámbito de la vida a lo que nos dediquemos es a ser considerados personajes de intereses, irresponsables y con falta de seriedad, alejados de las buenas costumbres.
Lo invito a conducirse con honorabilidad en el ejercicio de sus actividades, sean las que fueren, con respeto a sus semejantes y a no pretender dañar ni atacar a nadie sin pruebas y abusando de los recursos de los que podemos utilizar como es el caso de su espacio publicitario y mucho menos insistir en seguir agrediendo a mi familia.
Y como lo dije, solo por esta ocasión me dirijo a usted salvo que en otro momento sea ante las autoridades competentes. Saludos y que tengo un bonito día.
Atentamente
DANIELA MIRUVSKA RUIZ RAMIREZ
